48 horas en Tokio

La mayoría de mis viajes se deben a mi trabajo, bien para asistir a un congreso (entre 1 y 5 días) o para visitar a algún colega y colaborar en un trabajo conjunto (antes podían ser meses, ahora que tengo hijos nunca más de dos o tres semanas). En cualquier de los dos casos, normalmente no dispongo de más de unas horas para turistear, hacer fotos, etc. Con suerte, si se trata de una estancia de dos o tres semanas, consigo tener unas 48 horas libres (un fin de semana). Esto ha hecho que me haya acostumbrado a hacer turismo “express”, como ver París en 6 horas (durante una escala) o Edimburgo en una tarde, por poner algunos ejemplos.

Así que he decidido iniciar una serie de entradas “48 horas en…”, “24 horas en…” o incluso “6 horas en…” con los lugares más interesantes que he visitado. Espero que os gusten.

En este caso, he decidido comenzar por Tokio, aprovechando que estuve por allí hace solo unos meses. Además, como viajaba con un colega que no había estado nunca en Tokio, hicimos el “tour básico” de fin de semana 😀

Viernes

El viaje comienza un viernes por la tarde, cuando tomamos el Shinkansen a Tokio. El viaje dura aproximadamente 2 horas. Teniendo en cuenta que hay unos 450 km, no está nada mal. Bajamos del tren en Shinagawa, desde donde se puede ir fácilmente a Shinjuku con la línea Yamanote. Lo bueno de tener el Japan Rail Pass es que tanto el Shinkansen (excepto la línea Nozomi) como la línea de metro Yamanote en Tokio están incluidas. Por poco más de 200 euros (7 días), es una gran opción para desplazarse por Japón.

Respecto al hotel, siempre que voy a Tokio intento alojarme en Shinjuku, uno de los barrios mejor comunicados de Tokio. Si vas a usar Tokio como “centro de operaciones” para ir también a Nikko, Hakone, Kawaguchiko, Kioto, etc., Shinjuku es una gran opción. De los distintos hoteles en los que me he alojado, yo os recomendaría el Ibis Shinjuku o el Sunroute Plaza Shinjuku (algo más caro). Lo bueno de estos hoteles es que están realmente muy cerca de la estación de la línea Yamanote (menos de 10 minutos a pie), por lo que es ideal para moverse por la ciudad. Por supuesto, los hay más baratos, pero normalmente están más lejos y eso significa perder media hora caminando entre el hotel y la estación de la línea Yamanote.

Llegamos al hotel sobre las 19:00. Tras unos minutos para dejar las maletas en las habitaciones, salimos sin perder un minuto hacia el metro. Para la primera noche, hemos decidido acercarnos a Shibuya (solo un par de paradas con la Yamanote). De ser un poco más pronto, valdría la pena ir a Ginza, la “milla de oro” de Tokio, pero siendo las 19:00 no vale la pena, llegaríamos sobre las 20:00 y muchas tiendas estarían ya cerradas.

18714964008_c48eb5247b_o

Shibuya, junto con Shinjuku, son dos de los barrios más animados de Tokio. En Shibuya puedes encontrar el famoso cruce de peatones en varias direcciones, la escultura del leal perro Hachicko, cientos de locales para cenar, ir de compras, tomar unas copas, comer un sandwich con forma de pez o asistir a un programa de televisión en directo, por ejemplo.

11113885306_25838f9dae_o

En nuestro caso, acabamos entrando en un Bookoff (hasta que nos echaron), la cadena de librerías donde comprar libros y manga a precios de risa, y luego cenamos en un restaurante de la cadena Ootoya. Tengo que decir que me encantan los restaurantes Ootoya. En las zonas más turísticas, debe haber uno cada 100 ó 200 metros (pero recuerda que en Japón los restaurantes no suelen estar a nivel del suelo, pueden estar en un sótano o en un 5 piso, así que no te limites a mirar solo las plantas bajas). Además, tienen un menú muy completo, con fotografías (algo muy importante si no hablas japonés) y a un precio muy contenido. Se puede cenar por menos del 10 euros sin problemas.

Sábado

Este es el día más duro. Es el único día en el que vamos a estar 24 horas en Tokio y hay que aprovecharlo. Hemos decidido dedicarlo a visitar Akihabara, el parque Ueno y el templo Senso-ji en Asakusa, que andan todos más o menos por la misma zona de Tokio.

Primero, en Akihabara, nos dedicamos a recorrer las principales tiendas de la zona. Es el barrio ideal si buscas aparatos electrónicos o artículos relacionados con el manga y el anime.

En el parque Ueno nos limitamos a recorrer el parque sin entrar en los diferentes museos del parque o en el zoo.

Desde Ueno, tomamos el metro (esta vez no incluido en el Japan Rail Pass al no pertenecer a la línea Yamanote) y llegamos a Asakusa en unas pocas paradas. Para estos casos, y puesto que no es nada fácil calcular la tarifa del metro en Tokio, lo mejor es comprar una tarjeta Suica de prepago y dejar que se cobre la cantidad que sea en cada trayecto. Y si prefieres no comprarla, también puedes comprar el billete de metro más barato y luego pasar por la cabina de “fare adjustment” a la salida y pagar la diferencia. En Japón eso no está mal visto en absoluto.

Ya en Asakusa, visitamos el templo Senso-ji, probablemente el templo más popular de Tokio. Si tienes tiempo, puedes cruzar el río y acercarte a ver la nueva Torre Tokyo SkyTree y la sede de la cerveza Asahi.

De vuelta hacia el hotel, paramos en Ebisu para tomar el metro hasta Roppongi (un par de paradas, de nuevo fuera de la línea Yamanote y, por tanto, no incluido en el Japan Rail Pass). Aquí se encuentra la zona llamada Roppongi hills que incluye la Torre Mori, con un fantástico observatorio (de pago) desde donde fotografiar el skyline de Tokio y, en particular, la Torre de Tokio.

Por desgracia, la cola para subir al observatorio era enorme y no subimos. Normalmente no suele haber mucha gente, pero coincidía con una exposición de Star Wars y al parecer estaba teniendo mucho éxito. Para desquitarnos, una vez en Shinjuku, subimos al observatorio del Ayuntamiento de Tokio, abierto hasta las 23:00 y gratuito. ¡La vista nocturna es espectacular!

Y a dormir. Según mi pulsera FitBit, habían sido 25km a pie. Sin duda, habíamos cumplido como turistas PRO 😀

Domingo

Tengo que decir que después de la paliza del día anterior, el Domingo pretendíamos hacer algo relajado. No aguantaríamos otros 25km a pie. Así que el Domingo tomamos la línea Yamanote hasta Yoyogi (una sola parada) y de allí al Parque Yoyogi. En mi opinión, es uno de los parques más bonitos de Tokio, con vistas al edificio DoCoMo, y desde donde visitar el Santuario Meiji (donde con suerte podrás fotografiar una boda tradicional) y terminar en Harajuku y la calle Takeshita, una de las más famosas de Tokio entre la gente joven para ir de compras, tomar algo, etc. Tampoco es raro encontrar cosplayers en la zona de Harajuku, sobre todo los Domingos.

Desde aquí, decidimos tomar la línea Yamanote de nuevo hasta Akihabara. Los domingos, suele haber un mercadillo callejero en Akihabara donde encontrar artículos a precios mucho más bajos que en las tiendas. Y aquí rematamos la visita, tomando la Yamanote hasta el hotel y de vuelta a casa. Bueno, de vuelta a Nagoya y el trabajo…

Por cierto, si a alguien le preocupa el tema económico, gracias al Japan Rail Pass, no creo que gastase más de unos 30 ó 40 euros durante el fin de semana.

Por último, añdadir que ésta fue una de las varias visitas a Tokio. En otros casos, he aprovechado el sábado para ir a Nikko o para ir al Fuji, en ambos casos excursiones que se pueden hacer fácilmente desde Tokio saliendo temprano y volviendo por la tarde. Es una buena forma de combinar turismo urbano y naturaleza. Pero esa es otra historia…

Si quieres ver más fotos de este viaje a Tokio, las tienes en este álbum de Flickr.

Anuncios

2 thoughts on “48 horas en Tokio”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s